Celos y rivalidad entre hermanos

mayo 7, 2012 Sin Comentarios »

Un herman@ es a la vez aliado y enemigo, rival y confidente, compañero y oponente.  Es una de las relaciones más ricas y complejas, que conllevan múltiples ventajas, puesto que:

  • Enseñan a compartir cosas materiales y atención, y a querer y dejarse querer sin tendencia a la posesión.
  • Ayudan a conocerse a sí mismo, las aptitudes, los talentos, los límites, las relaciones personales…
  • Entrenan habilidades sociales
  • Proporcionan mecanismos de control de impulsos

Aunque también plantean algún que otro problema como el de los celos y la rivalidad.  Es normal que los hermanos rivalicen, discutan y se pelen, tienen para ello múltiples motivos:

- Divertirse

- Desahogarse

- Conseguir atención

- Defender sus derechos

- Herir

- Demostrar control…etc…

La reacción de los padres ante estas manifestaciones es de suma importancia para canalizarlas, así como entender qué son los celos, el por qué se producen, cómo se manifiestan y qué estrategias llevar a cabo para minimizar sus consecuencias y la rivalidad. Los celos y la rivalidad entre hermanos la debemos entender como un hecho natural y normal, que no podemos evitar que suceda, independientemente dela edad.  Formaparte de una etapa normal y necesaria en el desarrollo evolutivo y ayuda a los niñ@s a madurar emocionalmente.

 Cada individuo es único y quiere ser único para los demás, sobre todo para aquellas personas que son significativas en su vida y a las que ama. Cuando alguien tiene la percepción de que deja de ser amado, atendido, querido… por la persona “amada” porque existe otra persona que “rivaliza” por su atención y cariño, se producen los CELOS.  Tod@s necesitamos tener un papel o “rol” en nuestra familia, y cada individuo intentará marcar “la diferencia” que le haga único, para conseguir la atención y el amor de sus seres queridos. Nuestros hij@s “rivalizarán” por conseguir que su “rol” capte nuestra atención y amor.  Debemos estar atentos a las conductas que manifiestan celos:

 - Comportamientos regresivos (en los primogénitos)

 - Llamadas de atención, mediante conductas y comportamientos disruptivos.

 - Problemas de sueño y/o alimentación

 - Dificultades sociales y/o académicas 

 - Expresión de sentimientos hostiles

 - Tristeza e infelicidad

 - Negación sistemática de sus errores o conductas

 - Culpabilización de los demás

 Generalmente estas conductas son transitorias y puntuales, pero si persisten es necesario reforzar la autoestima del niño, darle seguridad y afecto, establecer una eficaz comunicación de sentimientos y empatizar con ellos.  Para prevenir conflictos entre hermanos debemos:

  1. Establecer normas claras sobre los comportamientos permitidos y las consecuencias de estos.
  2. Hacerles sentirse únicos y especiales, dedicándoles un tiempo exclusivo y evitando las comparaciones
  3. No intervenir sistemáticamente, ni de inmediato, hay que intentar que ellos solucionen sus problemas o diferencias.

 Cuando se dé un comportamiento incorrecto, inaceptable y/o disruptivo, que requiere intervención inmediata, la primera estrategia es “parar la situación”, separándoles si se están pegando o haciéndoles callar si se están insultando abusivamente, y establecer un “tiempo fuera”, para calmar la situación y ayudar a la reflexión.

Amparo Belén Rodríguez Fernández
Pedagoga
Directora del gabinete psicopedagógico Eldon (www.eldonasitencia.com)

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